
Cuchillo de chef de 20 cm de la serie de acero en polvo de HOSHANHO, un peldaño por encima del modelo básico de inox. El acero en polvo con 0,5 por ciento de carbono y aleación de cromo, molibdeno, cobalto y vanadio alcanza 62 HRC, lo que le da más resistencia al óxido y al desgaste que el inox de entrada. El mango es de pakkawood ergonómico, un material que no se encoge ni se deforma con la humedad.
La hoja pasa por doce procesos de fabricación y se pule a mano a 15 grados por lado, estrechándose del lomo al filo para un corte preciso. Es el cuchillo para quien ya tiene uno de iniciación y quiere dar el salto a un acero que aguante más el filo, sin meterse todavía en la gama damasco. Lavado y secado a mano, como todo buen cuchillo.
Frente al chef de inox de entrada, este aguanta el filo bastante más entre afilados gracias a la dureza y al acero en polvo, y resiste mejor las manchas. La diferencia de precio es pequeña, así que para quien cocina a menudo es el salto lógico antes de plantearse el damasco.
El acero. Este usa acero en polvo a 62 HRC, que aguanta el filo bastante más entre afilados y resiste mejor las manchas que el inox de entrada del modelo básico. La forma y el uso son los mismos; lo que cambia es cuánto dura el filo y la calidad del acabado.
No es acero al carbono puro, así que no se oxida con facilidad, pero como todo buen cuchillo pide lavado y secado a mano, nunca lavavajillas. Con ese cuidado básico mantiene el filo y el aspecto durante mucho tiempo.
Para una cocina doméstica, sí. Un cuchillo de gama de entrada bien afilado corta de sobra. La diferencia con uno caro no está en que corte mal, sino en la calidad del acero, la retención del filo a largo plazo y el acabado. Si cocinas en casa y mantienes el filo, cumple perfectamente.