
Afilador de sobremesa de Mitsumoto Sakari con tres ranuras en V (tungsteno y cerámica) y perilla de ángulo ajustable de 14° a 24°, para adaptarse a cuchillos japoneses (ángulo cerrado) y europeos. Incluye ranura para tijeras. Con más de 1.700 valoraciones, es su accesorio más vendido.
Es la opción más fácil para quien no quiere aprender a usar la piedra: insertas la hoja en la ranura y tiras suave. El ángulo ajustable es clave, porque permite respetar el filo cerrado de los cuchillos japoneses. No da el filo de una piedra, pero es rápido y sin curva de aprendizaje.
Un afilador de paso es la forma rápida y sin técnica de mantener el filo: tres etapas (de grueso a fino) y tiras la hoja. Lo que distingue a este es la perilla de ángulo 14-24°: muchos afiladores baratos afilan a un ángulo fijo europeo que estropea el filo cerrado de un cuchillo japonés; este lo respeta.
No si ajustas el ángulo. El problema de muchos afiladores de paso es que afilan a 20-24° fijo, lo que abre el filo cerrado japonés. Este tiene perilla ajustable hasta 14°, así que respeta el ángulo japonés. Aun así, para cuchillos de gama muy alta, mejor piedra.
El afilador de paso es rápido y sin técnica, ideal para cuchillos de uso general y quien no quiere complicarse. La piedra da mejor filo y cuida más el cuchillo, pero pide aprendizaje. Para cuchillos premium, piedra; para el día a día práctico, el afilador.
Para una cocina doméstica, sí. Un cuchillo de gama de entrada bien afilado corta de sobra. La diferencia con uno caro no está en que corte mal, sino en la calidad del acero, la retención del filo a largo plazo y el acabado. Si cocinas en casa y mantienes el filo, cumple perfectamente.