
Santoku de la gama más alta de Mitsumoto Sakari, con núcleo de acero VG-10, uno de los mejores aceros para cuchillo de cocina, y hoja de damasco. Mango de madera maciza Nanmu con resina de Hainan, una pieza pensada como cuchillo de autor a precio contenido.
El VG-10 es la referencia en cuchillos japoneses de calidad: toma un filo finísimo (2 mm) y lo retiene muy bien. Con el damasco y el mango Nanmu, es el cuchillo más premium del catálogo de la marca. Para quien quiere lo mejor de Mitsumoto.
El VG-10 es un acero japonés de alto rendimiento con vanadio, apreciado por su filo agudo y su retención. Es lo que llevan cuchillos de marcas reconocidas que cuestan bastante más. En este santoku se combina con damasco y un mango de madera noble.
Ambos son aceros japoneses de calidad. El VG-10 suele considerarse un escalón por encima en filo y prestigio, lo que se nota en el precio. Para la mayoría de cocinas, los dos rinden de sobra; el VG-10 es el remate de gama.
Como todo cuchillo de gama alta: lavado y secado a mano, tabla de madera o plástico, y afilado con piedra cuando toque. Cuidado básico para una pieza que, bien tratada, dura años cortando como el primer día.
Para una cocina doméstica, sí. Un cuchillo de gama de entrada bien afilado corta de sobra. La diferencia con uno caro no está en que corte mal, sino en la calidad del acero, la retención del filo a largo plazo y el acabado. Si cocinas en casa y mantienes el filo, cumple perfectamente.