
Cuchillo de carne tipo cleaver con 18 cm de hoja y 30 cm de largo total, forjado en acero al carbono y templado al vacío con enfriado en nitrógeno para alcanzar una dureza de 58 a 60 HRC. El filo en V a 16° entra con poca resistencia y el mango de acero aleado va unido a la hoja en una sola pieza, sin soldadura, lo que evita el punto débil donde suelen romperse los cuchillos baratos.
Está pensado para carne y trabajo de fuerza: cortar, deshuesar y picar, en cocina o en barbacoa y camping. Con casi setecientas valoraciones y media alta, es un cuchillo de carne muy probado. Rebajado un 16 % estos días queda a un precio de saldo para lo que ofrece. El acero al carbono agradece un secado tras el lavado.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Para una cocina doméstica, sí. Un cuchillo de gama de entrada bien afilado corta de sobra. La diferencia con uno caro no está en que corte mal, sino en la calidad del acero, la retención del filo a largo plazo y el acabado. Si cocinas en casa y mantienes el filo, cumple perfectamente.