
El WAKOLI EDIB Santoku 17 cm Damasco 67 capas VG10 pertenece a la serie EDIB de Wakoli. Hoja de damasco 67 capas VG10 60±2 HRC, filo 12-14°, con mango de pakkawood. Lo que lo distingue dentro del catalogo es la combinacion de su acabado y su mango, que marca tanto la estetica como el tacto frente a otras series de la marca.
Con 1265 valoraciones y 4,6 estrellas, es una opcion solida dentro de su gama. Wakoli trabaja damasco real de 67 capas con nucleo VG10 japones, un escalon por encima del damasco grabado de otras marcas baratas. Recuerda el cuidado del acero de alto carbono: lavado y secado a mano, y un repaso de piedra cuando lo pida.
Si quieres comparar este modelo con el resto del catálogo, lo tienes ordenado por gamas en nuestra guía completa de cuchillos WAKOLI. Y si buscas más opciones del mismo tipo, abajo te dejamos otros santoku de la marca.
El santoku es el cuchillo japonés de uso general: pica, filetea y trocea. Frente al cuchillo de chef occidental tiene la hoja más ancha y plana y la punta más caída, así que trabaja con un corte más vertical, de arriba abajo, en lugar del balanceo del chef.
No. El santoku tiene un filo fino pensado para verdura, carne deshuesada y pescado. Los huesos y los congelados pueden mellar o astillar el filo; para eso hace falta un cuchillo pesado tipo deba o un cuchillo de carnicero.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Para una cocina doméstica, sí. Un cuchillo de gama de entrada bien afilado corta de sobra. La diferencia con uno caro no está en que corte mal, sino en la calidad del acero, la retención del filo a largo plazo y el acabado. Si cocinas en casa y mantienes el filo, cumple perfectamente.
Opiniones con compra verificada en Amazon.
Llevo unas semanas con él y por ahora estoy muy contento, porque corta una barbaridad y el diseño es realmente bonito. Es un santoku que se mueve con soltura tanto al picar verdura como al rebanar, que es justo lo que uno espera de esta hoja tan versátil. Resulta bastante cómodo de manejar y el peso acompaña sin cansar la muñeca. Para el trabajo polivalente del día a día, desde cebolla hasta filetes finos de pescado, cumple de sobra y se ha ganado su sitio en la cocina.
Santiago
Es un cuchillo auténtico de damasco, con una calidad y una dureza que se notan en cuanto empiezas a usarlo. Además de funcionar muy bien, es muy bonito de ver, con ese dibujo en la hoja que le da un aire especial sobre la tabla. El santoku se desenvuelve igual de bien picando que rebanando, así que se convierte en el cuchillo al que recurres para casi todo. La sensación al cortar es firme y precisa, y de momento aguanta el filo sin problema. Una compra que merece la pena.
José Wade
Lo compré hace ya unos años y sigue cortando como el primer día, así que para mí es el mejor cuchillo con diferencia. El acero de damasco aguanta el filo de maravilla y el santoku se mueve con una soltura envidiable al picar y al rebanar, que es donde más brilla esta hoja ancha y polivalente. Era para un regalo y gustó muchísimo, porque corta bien y es precioso. Lo recomiendo totalmente: merece la pena cada momento que pasa sobre la tabla.
Enrique López



