
El santoku es el cuchillo japonés de uso general, la hoja ancha de tres virtudes que pica, filetea y trocea sin cambiar de herramienta. Esta es la versión alta del santoku de HEZHEN: la hoja parte de un núcleo de acero en polvo 14Cr14MoVNb forjado en un damasco laminado, con las capas llegando al canto de la hoja, y termina en el perfil ancho y plano que deja bajar la hoja limpia sobre la tabla. El mango es de madera de olivo con espiga completa, una madera densa y de veta viva que equilibra bien la pieza y se lleva cómoda en sesiones largas de corte.
Frente al santoku damasco básico de la marca, aquí manda el acero en polvo. El 14Cr14MoVNb se templa por enfriamiento al vacío hasta rozar los 62 HRC, una dureza alta que aguanta el filo fino durante semanas de uso normal, y el fabricante compara su tenacidad con la del VG10 japonés. Viene afilado a 15° por lado, un ángulo cerrado que corta con poca resistencia y vale igual para diestros y zurdos. Es el santoku más caro de la gama HEZHEN, ya rozando la artesanía, así que encaja para quien busca un damasco serio de acabado cuidado y no le importa pagar por el salto de acero y por la presentación. Trabaja siempre sobre tabla de madera o plástico, nunca hueso ni cristal, y lávalo a mano.
Los modelos de HEZHEN que tenemos analizados, ordenados por gamas para comparar uno a uno, están en nuestras opiniones y catálogo de cuchillos HEZHEN.
Para ver cómo se sitúa HEZHEN frente a las demás, lo desglosamos en qué marca de cuchillos japoneses baratos elegir.
Cómo evaluamos los cuchillos baratos →
El santoku es el cuchillo japonés de uso general: pica, filetea y trocea. Frente al cuchillo de chef occidental tiene la hoja más ancha y plana y la punta más caída, así que trabaja con un corte más vertical, de arriba abajo, en lugar del balanceo del chef.
No. El santoku tiene un filo fino pensado para verdura, carne deshuesada y pescado. Los huesos y los congelados pueden mellar o astillar el filo; para eso hace falta un cuchillo pesado tipo deba o un cuchillo de carnicero.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Es la escala Rockwell, que mide cuánto resiste el acero a deformarse. Cuanto más alto el número, más tiempo aguanta el filo afilado, y a cambio la hoja es más rígida y menos tolerante con los golpes. Por eso los aceros duros piden tabla blanda y trabajo limpio.



