
La serie Nordika de Arcos viste el formato santoku con un mango de madera de ovengkol natural certificada FSC y remaches de latón, un acabado más cálido que el plástico de las series de diario. La hoja de 19 cm en acero inoxidable Nitrum trae alvéolos en el lomo para que la verdura y el pescado no se peguen al cortar.
Es un santoku para quien quiere una herramienta de uso general con buen corte y un mango noble que luzca en la cocina. Conviene secar bien la madera tras lavarla, a cambio de un tacto y una estética por encima de lo que marca su precio.
Arcos es una de las marcas que analizamos en nuestra comparativa de marcas de cuchillos japoneses baratos, donde explicamos de cuál fiarte y en qué se diferencian.
Cómo evaluamos los cuchillos baratos →
El santoku es el cuchillo japonés de uso general: pica, filetea y trocea. Frente al cuchillo de chef occidental tiene la hoja más ancha y plana y la punta más caída, así que trabaja con un corte más vertical, de arriba abajo, en lugar del balanceo del chef.
No. El santoku tiene un filo fino pensado para verdura, carne deshuesada y pescado. Los huesos y los congelados pueden mellar o astillar el filo; para eso hace falta un cuchillo pesado tipo deba o un cuchillo de carnicero.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Es cuando el acero de la hoja recorre el mango entero de punta a punta, en lugar de quedarse en un pincho corto. Se reconoce porque se ve la línea del metal entre las dos cachas. Aporta equilibrio y hace que el mango no se afloje con los años.



