
Es la versión compacta del santoku de HEZHEN en acabado negro martillado: una hoja de tres virtudes en formato reducido, más ligera y manejable, pensada para manos más pequeñas, cocinas justas de espacio o para quien prefiere un cuchillo ágil de uso general. Monta la hoja martillada y ennegrecida a la piedra sobre el mango octogonal de madera roja, el estilo wa tradicional, con el equilibrio hacia la hoja propio del cuchillo japonés.
Como el resto de la serie, la hoja parte de un núcleo de acero 10Cr15CoMoV en tres capas, tratado al vacío y estabilizado en 60±2 HRC, con filo a 15° por lado. Al ser más fino y ligero, gana en agilidad para el trabajo de diario sin perder el rendimiento de corte de la gama. El acabado, la madera del mango y la ausencia de virola metálica son los detalles que más se comentan de este modelo. Para quien busca un santoku de estilo tradicional en formato pequeño y a buen precio, es una entrada muy sensata.
Este modelo convive con el resto de la gama en opiniones y catálogo de cuchillos HEZHEN, con el acero y el acabado de cada serie.
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El santoku es el cuchillo japonés de uso general: pica, filetea y trocea. Frente al cuchillo de chef occidental tiene la hoja más ancha y plana y la punta más caída, así que trabaja con un corte más vertical, de arriba abajo, en lugar del balanceo del chef.
No. El santoku tiene un filo fino pensado para verdura, carne deshuesada y pescado. Los huesos y los congelados pueden mellar o astillar el filo; para eso hace falta un cuchillo pesado tipo deba o un cuchillo de carnicero.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Es cuando el acero de la hoja recorre el mango entero de punta a punta, en lugar de quedarse en un pincho corto. Se reconoce porque se ve la línea del metal entre las dos cachas. Aporta equilibrio y hace que el mango no se afloje con los años.



