
El santoku es el cuchillo de uso general japonés, y este MITSUMOTO SAKARI de 17 cm está forjado a mano en acero al carbono, con mango de pakkawood y caja de regalo. El acero al carbono toma un filo muy agudo, a cambio de exigir secarlo tras cada uso para evitar la oxidación.
Es un santoku con más pretensión de acabado que la media de su precio, gracias a la forja a mano y la caja de presentación. Buena opción de regalo para quien aprecia un cuchillo japonés con carácter sin entrar en gama alta.
Si quieres comparar este modelo con el resto del catálogo, lo tienes ordenado por gamas en nuestra guía completa de cuchillos MITSUMOTO SAKARI. Y si buscas más opciones del mismo tipo, abajo te dejamos otros santoku de la marca.
El santoku es el cuchillo japonés de uso general: pica, filetea y trocea. Frente al cuchillo de chef occidental tiene la hoja más ancha y plana y la punta más caída, así que trabaja con un corte más vertical, de arriba abajo, en lugar del balanceo del chef.
No. El santoku tiene un filo fino pensado para verdura, carne deshuesada y pescado. Los huesos y los congelados pueden mellar o astillar el filo; para eso hace falta un cuchillo pesado tipo deba o un cuchillo de carnicero.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Para una cocina doméstica, sí. Un cuchillo de gama de entrada bien afilado corta de sobra. La diferencia con uno caro no está en que corte mal, sino en la calidad del acero, la retención del filo a largo plazo y el acabado. Si cocinas en casa y mantienes el filo, cumple perfectamente.
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Una hoja muy versátil que sirve tanto para pelar como para trocear verduras y frutas de todo tipo, con el equilibrio justo en la mano. Tiene buena retención de filo, aunque conviene afilarlo con piedras y no con afiladores de carburo, y cuidar de no rayar el lomo con el barrillo de la piedra. Se ha convertido en uno de mis favoritos dentro de mi colección, porque cumple en el día a día y se nota bien construido.
Sergio
La calidad de construcción es muy buena y la sensación en la mano es estupenda, porque está equilibrado y el mango tiene una forma cómoda. Al sacarlo de la caja venía muy afilado y mantuvo el filo tras unos días de uso, aunque como todo cuchillo de cocina conviene repasarlo de vez en cuando en piedra fina. Eso sí, hay que mantenerlo limpio y seco cuando no se usa para que conserve su mejor estado.
Akinaro
Muy buen cuchillo: tamaño, peso, material y filo perfectos para el trabajo del día a día en la cocina. Corta muy bien desde el primer uso y se maneja con soltura tanto para verdura como para fruta. La caja en la que viene se ve de calidad y lo protege bien, así que también funciona como regalo. Por lo que cuesta, es una compra muy acertada que recomiendo sin dudar a quien busque un buen santoku.
Manuel C.