
El MOSFiATA Chef lleva una hoja de 20 cm en acero damasco de 67 capas y mango de G10, y viene acompañado de una chaira afiladora, así que estrenas el cuchillo y la herramienta para mantener su filo en la misma compra. El cuchillo de chef es el todoterreno de la cocina, válido para carne, pescado y verdura.
Por menos de 40 €, llevarse un cuchillo damasco más el afilador es de los mejores combos calidad-precio de la sección. Para quien empieza y quiere cuchillo y mantenimiento de una vez, sin comprar la chaira aparte, es una opción muy práctica.
El gyuto es la versión japonesa del cuchillo de chef: misma función de todoterreno, pero con la hoja algo más fina, más ligera y con un acero que suele tomar un filo más agudo. Ambos sirven para carne, pescado y verdura por igual.
El acero al carbono toma un filo más agudo y lo aguanta mejor, pero se oxida si no se seca tras cada uso. El inoxidable es algo menos cortante pero mucho más cómodo de mantener. Para una cocina doméstica sin complicaciones, el inoxidable suele ser la opción práctica.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Para una cocina doméstica, sí. Un cuchillo de gama de entrada bien afilado corta de sobra. La diferencia con uno caro no está en que corte mal, sino en la calidad del acero, la retención del filo a largo plazo y el acabado. Si cocinas en casa y mantienes el filo, cumple perfectamente.