
Una hoja ancha de 20 cm y 5,4 de alto, con punta angulada recta y un orificio en el talón, sobre acero 5Cr15MoV que el fabricante sitúa por encima de los 56 HRC. Con el mango de 14 cm suma 34 cm de largo total y 281 gramos en la mano. El mango es de madera con virola de acero y un resalte que protege los dedos. El patrón que recorre la hoja va grabado, así que es acabado y no acero damasco.
Los 281 gramos son la razón de ser de esta pieza, porque el trabajo lo hace la masa de la hoja bajando y no la presión de la muñeca. Va bien para despiezar, para partir piezas de carne grandes y para picar en tabla con el movimiento de balanceo. Su filo viene elegido acorde a esa forma, robusto antes que finísimo, y ahí está su sitio: la fuerza por delante del corte fino. El orificio del talón reparte la presión y sirve para colgarlo.
PAUDIN es una de las marcas que analizamos en nuestra comparativa de marcas de cuchillos japoneses baratos, donde explicamos de cuál fiarte y en qué se diferencian.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Sobre todo el tiempo que aguanta el filo. Un cuchillo de gama de entrada bien afilado corta igual de bien el primer día; lo que cambia es cada cuánto hay que volver a la piedra, además del acabado de la hoja y del mango. Para cocinar en casa, con un afilado de vez en cuando, la diferencia práctica es pequeña.
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Me faltaba justo una pieza con este peso, sobre todo para despiezar verduras grandes o piezas de carne. La hoja es de acero inoxidable, y aunque el dibujo recuerde al damasco, hay que tener claro que va grabado, es solo estético. Con el mango de madera se sujeta muy bien y el peso da una sensación segura al trabajar.
La hoja ligeramente curvada y el espacio de sobra alrededor del mango permiten cortar piezas grandes sin apoyar los dedos en la tabla. La limpieza es muy sencilla: agua templada, algo de jabón en una esponja y aclarar.
Por el dinero que cuesta, está muy bien y se corresponde con la descripción. El afilado no es de filo finísimo, sino más bien robusto, elegido acorde a la forma del cuchillo.