
La varilla mide 25 cm y va estriada a lo largo en acero endurecido. Entre la varilla y el mango lleva un disco guarda de acero, que es la pieza que frena la hoja si resbala durante la pasada. El mango es de madera pakka con tres remaches, y la punta remata en un tope pensado para apoyarla en la encimera y trabajar en vertical.
Conviene entender qué hace una chaira, porque no es lo mismo que afilar: el uso diario va doblando el borde del filo hacia un lado, y la varilla lo devuelve a su sitio. El acero no se arranca, se realinea. Por eso se pasa a menudo, en cuestión de segundos, y cuando el filo está de verdad gastado sigue haciendo falta una piedra. Se trabaja con la hoja entre 15 y 20 grados, bajando de la guarda hacia la punta.
PAUDIN es una de las marcas que analizamos en nuestra comparativa de marcas de cuchillos japoneses baratos, donde explicamos de cuál fiarte y en qué se diferencian.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Sí, los cuchillos salen con filo de fábrica y cortan desde el primer uso. Lo que cambia entre unos y otros es el ángulo al que vienen trabajados: un filo más cerrado entra con menos esfuerzo y uno más abierto aguanta mejor el trabajo bruto. En cada ficha indicamos el ángulo cuando el fabricante lo declara.
Opiniones con compra verificada en Amazon.
Llegó, lo probé y funciona de maravilla. Si no estás familiarizado con este tipo de herramienta, conviene ver antes un vídeo sobre cómo se usa correctamente.
HPH
Ya tenía varios cuchillos de PAUDIN con mango de pakka, así que tenía ganas de probar la chaira. Normalmente afilo con un sistema fijo que tarda un rato en montarse, y para ir manteniendo el filo entre medias una chaira así es ideal. El peso le da un aire profesional y el mango queda perfecto en la mano.
LH2312
Está bien acabado: la varilla no tiene aristas y el mango se agarra sin problema. La guarda para los dedos aporta seguridad. Usarlo es relativamente sencillo y devuelve el filo a la hoja. Con el tiempo acabas dando con el ángulo adecuado y vas más rápido.
Olaf Karpinski