
El pelador es la hoja pequeña para el trabajo de precisión que un cuchillo grande no alcanza con comodidad. Con su punta fina pelas fruta, torneas verdura, descorazonas o retiras la piel de una patata sin desperdiciar pulpa. Es el complemento de mano que redondea cualquier equipo de cocina.
El acero en polvo S301 a 64 HRC es de lo más duro que ofrece la marca, lo que se traduce en un filo finísimo y duradero incluso en una pieza pequeña. El patrón de damasco en remolinos es muy vistoso. Para quien quiere lo mejor también en lo pequeño.
Si prefieres verlo junto al resto de la gama antes de decidir, tienes la marca al completo en opiniones y catálogo de cuchillos MITSUMOTO SAKARI, y aquí abajo otros peladores de la marca.
Y si la duda es entre fabricantes más que entre modelos, comparamos MITSUMOTO SAKARI con el resto en qué marca de cuchillos japoneses baratos elegir.
El acero en polvo tiene una distribución de carburos más uniforme que el acero convencional, lo que mejora dureza y retención de filo. El S301 a 64 HRC es de gama muy alta. El damasco de esta serie forma un patrón en remolinos llamado 'pavo real'.
Es un pelador de gama altísima: acero en polvo S301 a 64 HRC, el mismo de los cuchillos grandes de la serie, en formato pequeño. Si buscas un pelador funcional sin más, hay opciones mucho más baratas; este es para coleccionistas o para quien quiere la serie completa.
Que la espiga del acero recorre todo el mango de lado a lado, lo que da más equilibrio y resistencia a la unión hoja-mango. Es un signo de construcción cuidada.
Sobre todo el tiempo que aguanta el filo. Un cuchillo de gama de entrada bien afilado corta igual de bien el primer día; lo que cambia es cada cuánto hay que volver a la piedra, además del acabado de la hoja y del mango. Para cocinar en casa, con un afilado de vez en cuando, la diferencia práctica es pequeña.
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Hasta ahora no sabía lo que era tener un cuchillo de verdad afilado. Ojo, que no es para cualquiera: este cuchillo corta de una forma que impone respeto. Se nota la calidad del acero en cuanto lo coges, y para pelar y trabajos de precisión va de maravilla por lo ligero y manejable que resulta en la mano. Eso sí, conviene secarlo bien tras usarlo para que dure como el primer día.
Carlos
Un cuchillo que impone respeto desde que lo sacas de la caja. El acabado, el equilibrio y el tacto del mango transmiten calidad real, se nota la artesanía que hay detrás. Se comporta de manera sobresaliente tanto para pelar como para trocear o filetear, y el manejo sigue siendo cómodo incluso en uso prolongado. Compra muy recomendable para quien quiere dar el salto a un cuchillo japonés sin gastar de más.
Marta
Es un buen cuchillo y la calidad de los acabados es de diez. Resulta muy ligero y está bien equilibrado entre el mango y la hoja, así que se maneja con comodidad para las tareas finas del día a día. El grabado del acero damasco es precioso y el estuche de madera en el que viene lo convierte en un buen regalo.
Javier