
La hoja lleva tres huecos rectangulares calados de lado a lado, y ese es todo el asunto: el queso tierno se pega al acero y con la hoja perforada la superficie de contacto baja, así que la loncha se despega sola en vez de arrastrarse. El filo va serrado para entrar en corteza dura sin resbalar.
La punta se abre en dos dientes, de manera que la misma pieza corta y luego pincha para servir sin cambiar de utensilio. Pesa 100 gramos en 25 cm totales, así que es ligero para manejar en la mesa. Viene con funda y caja de regalo, y el patrón ondulado de la hoja es un grabado decorativo sobre el acero, no un damasco forjado.
Este modelo convive con el resto de la gama en opiniones y catálogo de cuchillos PAUDIN, con el acero y el acabado de cada serie.
Para elegir entre fabricantes, comparamos PAUDIN con el resto de casas del catálogo en qué marca de cuchillos japoneses baratos elegir.
Cómo evaluamos los cuchillos baratos →
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Madera o plástico. Las tablas de cristal, mármol o piedra son más duras que el acero del filo, así que lo redondean en unos pocos cortes. Una tabla de madera cede lo justo y devuelve el favor: el filo aguanta mucho más entre afilados.



