
La hoja mide 13 cm con 1,5 mm de lomo, y ese grosor fino es lo que la define: entra en una manzana o en un tomate sin abrirlos de golpe, y permite pelar en el aire con la pieza en la mano. Es la medida que cubre el hueco entre el pelador, que se queda corto para trocear, y el chef, que estorba para lo pequeño.
Pesa 80 gramos en 23,5 cm totales, así que es la pieza más ligera del catálogo de la marca: se maneja con los dedos, no con el brazo. El mango es de madera pakka con virola de acero, viene con caja, y el patrón ondulado de la hoja es un grabado decorativo sobre el acero, no un damasco forjado.
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Cómo evaluamos los cuchillos baratos →
El petty es el cuchillo pequeño multiusos de la cocina japonesa, entre el pelador y el santoku. Va bien para pelar, tornear, cortar fruta y verdura pequeña y todas las tareas de precisión donde un cuchillo grande estorba.
No, lo complementa. La pareja de un cuchillo grande (chef o santoku) más un petty cubre la mayoría del trabajo de una cocina doméstica: el grande para el volumen, el petty para lo fino.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Depende del uso, no del calendario. En una cocina doméstica que corta a diario, un repaso con piedra cada dos o tres meses mantiene el filo en su sitio. La señal no es el tiempo: es cuando el cuchillo empieza a resbalar sobre la piel del tomate en vez de entrar solo.



