
El nakiri está pensado para la verdura, y ahí es donde saca ventaja a cualquier otro cuchillo de la cocina. La hoja recta de 18 cm baja a plomo sobre la tabla y corta la pieza entera de un golpe, sin el balanceo del cuchillo de chef ni el arrastre que deja media rodaja colgando. Quien pica mucha cebolla, puerro o col lo nota desde el primer día, porque el filo llega hasta el extremo de la hoja y no queda ese último milímetro sin cortar que obliga a repasar. La altura de la pala también trabaja a favor: recoge lo picado y lo lleva a la olla sin buscar una espátula. Fuera de la verdura también cumple con el queso, el tofu o una pechuga sin hueso, aunque para deshuesar un pollo o filetear un lomo hay piezas del catálogo que van mejor.
La hoja lleva la misma construcción laminada del resto de la gama, cinco láminas prensadas sobre un núcleo 10Cr15MoV templado a 62 HRC, donde las capas exteriores protegen al corazón duro del astillado y la corrosión. El bisel va a 12° por cara, más cerrado que el de un cuchillo europeo, lo que explica la limpieza del corte sobre fibra vegetal. El acabado mate ayuda a que la verdura húmeda se despegue mejor de la pala, sobre todo con calabacín, pepino o tomate. El mango de pakka mantiene el equilibrio cerca del talón, así que el peso cae donde debe cuando se pica a ritmo. Con mango de madera y acero duro, lavado a mano y secado inmediato; el lavavajillas se come el filo y el mango a partes iguales.
Este modelo convive con el resto de la gama en opiniones y catálogo de cuchillos SANMEIHO, donde están ordenados por precio y acabado. Abajo te dejamos otros nakiris de la marca.
SANMEIHO no es la única opción en esta gama, y las ponemos una al lado de otra en qué marca de cuchillos japoneses baratos elegir.
El nakiri es solo para verdura y tiene la hoja completamente recta, así que baja vertical sobre la tabla y corta limpio de un extremo a otro sin dejar fibras unidas. El santoku es curvo y multiuso. Si picas mucha verdura, el nakiri es más rápido y cómodo.
Está pensado para verdura. Puede cortar carne o pescado deshuesados en un apuro, pero su hoja recta no está hecha para ello y rinde mucho mejor con vegetales. Para carne y pescado encaja mejor un santoku o un gyuto.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Si se cocina en casa, sí. Por debajo de cierto precio no se compra un mal corte, se compra un acero que pierde el filo antes y unos acabados más sencillos. Recién afilado, un cuchillo de gama de entrada resuelve el trabajo diario sin quedarse corto.



