
La PRO Series es el escalón alto entre los juegos de tres piezas de SHAN ZU, con hojas de damasco de 67 capas que envuelven un núcleo de acero japonés 10Cr15MoV llevado a 62 HRC. El trío resuelve la cocina de casa con un chef para la tabla, un santoku para el trabajo fino de verdura y pescado, y un pelador para la fruta y las piezas pequeñas. Quien lo ha usado destaca sobre todo el filo que trae de fábrica, hasta el punto de sacar una loncha de tomate de medio milímetro solo con el peso de la hoja.
Bajo el patrón ondulado del damasco hay una construcción san mai que lamina el núcleo duro entre dos capas más blandas, así que el filo muerde fino mientras el cuerpo del cuchillo encaja el uso sin astillarse a la primera. El conjunto pesa algo más que un juego de entrada, y esa firmeza es justo lo que valoran quienes cortan a diario porque da control sobre la hoja. Al no ser acero inoxidable conviene lavar y secar cada pieza justo después de usarla, un gesto de nada que mantiene la hoja intacta durante años. Es el conjunto de tres piezas de la serie PRO, para quien quiere damasco laminado sin dar el salto a un bloque entero.
Los modelos de SHAN ZU que tenemos analizados, ordenados por gamas para comparar uno a uno, están en nuestras opiniones y catálogo de cuchillos SHAN ZU.
Para ver cómo se sitúa SHAN ZU frente a las demás, lo desglosamos en qué marca de cuchillos japoneses baratos elegir.
La PRO Series sube el listón dentro de SHAN ZU: hoja de damasco de 67 capas forjado sobre núcleo 10Cr15MoV a 62 HRC, con construcción san mai y mango de pakkawood. Más filo y mejor retención que las series de entrada, en un juego de tres piezas que cubre la cocina diaria.
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Es damasco forjado real: 67 capas de acero laminadas sobre un núcleo 10Cr15MoV a 62 HRC en construcción san mai. El dibujo ondulado nace de la propia laminación del acero, no de un grabado láser, así que no se borra con el uso ni al afilar.
La PRO Series es la gama de damasco de la marca: 67 capas sobre núcleo 10Cr15MoV a 62 HRC, frente al acero inoxidable de la Classic o las 5 capas de la Okinawa. Ofrece mejor filo y mejor retención, a cambio de un mantenimiento algo más cuidadoso porque el núcleo no es inoxidable.
Es la escala Rockwell, que mide cuánto resiste el acero a deformarse. Cuanto más alto el número, más tiempo aguanta el filo afilado, y a cambio la hoja es más rígida y menos tolerante con los golpes. Por eso los aceros duros piden tabla blanda y trabajo limpio.



