
El deshuesador de 16,5 cm de la serie WAKOLI ebo trabaja pegado al hueso, separando la carne de costillas, muslos o piezas de ave con una hoja estrecha y maniobrable que se cuela por las juntas. El damasco de 67 capas con núcleo VG10 y acabado martillado le da rigidez para empujar cerca del hueso, y el mango de roble negro de la serie asegura el agarre en trabajos que se hacen con la pieza en la mano.
Es un deshuesador de hoja algo más larga de lo habitual, cómodo cuando se trabaja con piezas grandes y no solo con aves. La hoja es damasco forjado real sobre VG10, con el patrón que sale del plegado y no de una impresión láser, y llega con filo a 15° para aguantar el contacto con el hueso. Un deshuesador se saca puntería con la práctica, así que rinde mejor a quien despieza con cierta frecuencia; su precio lo deja en la gama media del catálogo.
Para situar este modelo dentro de la marca, el catálogo entero por gamas está en opiniones y catálogo de cuchillos WAKOLI. Justo debajo verás otros deshuesadores de la marca.
Comparar fabricantes es otra conversación, y la tenemos en qué marca de cuchillos japoneses baratos elegir, con WAKOLI frente a las demás.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
En el acero y en cuánto dura el filo, no en si corta o no. Los cuchillos de gama de entrada salen afilados de fábrica y cortan bien desde el primer uso; con el tiempo piden piedra más a menudo y sus acabados son menos finos. Para uso doméstico, esa es toda la distancia.
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Rápido y bueno, la relación calidad-precio está muy bien, y es afilado. Como deshuesador es justo lo que se necesita para la carne: la hoja estrecha y de punta fina se mete pegada al hueso, separa la carne en pasadas limpias y permite limpiar telillas y tendones con precisión. La hoja de dieciséis centímetros y medio da buen alcance para piezas grandes. El damasco de sesenta y siete capas luce de lujo. Para trabajar carne con hueso, recomendable.
M. Ihmels
Para deshuesar carne con hueso es de lo mejor que he probado. La hoja estrecha y puntiaguda permite trabajar pegado al hueso y limpiar tendones y telillas con precisión, algo que con un cuchillo ancho es imposible. Para preparar carne, deshuesar aves o desbridar una pieza resulta comodísimo gracias a su buen agarre. El acero entra con suavidad y mantiene el filo, y el martillado del damasco luce precioso. Lo recomiendo a quien trabaje carne.
Joaquín Belmonte
Para deshuesar es un acierto. La hoja fina y algo flexible se adapta al contorno del hueso y permite aprovechar al máximo la carne, separándola en pasadas limpias sin dejar restos pegados. La punta afilada llega bien a las articulaciones y a los rincones difíciles. Está muy bien acabado, con un damasco de sesenta y siete capas atractivo, y el mango se sujeta con firmeza. Un cuchillo especializado que cumple de sobra con la carne con hueso.
Raúl Quintana



