
El pelador de 8,5 cm de la serie WAKOLI edib se ocupa de lo que un cuchillo grande no alcanza: pelar a mano alzada, despepitar, limpiar ajos y perfilar verdura pequeña. Su hoja de damasco de 67 capas con núcleo VG10 es corta y manejable, con el mango pakka de la gama para agarre firme en trabajo de dedos.
Es una pieza de apoyo, de las que se usan a diario para el trabajo menudo, donde el cuchillo grande resulta aparatoso. El damasco de Wakoli es forjado, con las capas visibles en el acero y no estampadas con láser. Al usarse en la mano y no sobre tabla, la hoja se moja constantemente, así que conviene secarlo tras cada uso para mantener el VG10 en condiciones.
Para situar este modelo dentro de la marca, tienes el resto ordenado por gamas en opiniones y catálogo de cuchillos WAKOLI.
Comparar fabricantes es otra conversación, y la tenemos en qué marca de cuchillos japoneses baratos elegir, con WAKOLI frente a las demás.
Cómo evaluamos los cuchillos baratos →
Es la hoja más pequeña y manejable de la cocina: pelar fruta y verdura, retirar pieles, quitar ojos a las patatas y trabajos finos que se hacen casi en la mano, fuera de la tabla.
Para muchas tareas pequeñas, un cuchillo grande es incómodo y poco preciso. Un pelador da control y agilidad en lo fino, así que es un buen complemento aunque ya tengas un chef o un santoku.
Mejor no. El lavavajillas reseca y agrieta el mango, y los golpes con otras piezas mellan el filo. Estos cuchillos duran mucho más si los lavas a mano con agua tibia y los secas enseguida, sobre todo si son de acero al carbono, que se oxida si se queda húmedo.
Sí, los cuchillos salen con filo de fábrica y cortan desde el primer uso. Lo que cambia entre unos y otros es el ángulo al que vienen trabajados: un filo más cerrado entra con menos esfuerzo y uno más abierto aguanta mejor el trabajo bruto. En cada ficha indicamos el ángulo cuando el fabricante lo declara.



